La Opinión de Tenerife, 23/12/16

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Ritos de paso

La Nochebuena se va

José María Noguerol 23.12.2016 | 02:53

La Nochebuena se va

La Nochebuena se va

El 2 de enero de 2017 se conmemorará el segundo centenario de la fundación de los hermanos Maristas por el padre francés Marcelino Champagnat. Y el 7 de noviembre, el primer centenario de la revolución rusa (24 de octubre en el calendario juliano). Aparentemente son dos acontecimientos que tienen muy poco que ver pero que, así colocados, sin mayor explicación, han marcado la vida de millones de personas. Estudié en los Maristas de La Coruña y las derivadas de la revolución rusa, la primera, el régimen de los soviets, tuvo consecuencias muy relevantes en toda las historia europea del siglo XX y en la española también. Me lo decía hace un par de semanas el ectoplasma del Durruti en el Hotel Ritz de Madrid: “los comunistas nos hicieron la vida imposible, incluso peor que los fascistas, porque iban de colegas y después nos pegaban tiros en la nuca en aras de la disciplina. Incluso puede que yo esté aquí por una bala comunista.” Hacía tiempo que no iba al Ritz con lo cual no fue a uno sino a dos cortaditos a los que tuve que invitar a Durruti. Le hablé de una reciente novela que se ha escrito basándose en su vida, Lluvia de agosto (de Francisco Álvarez, editorial Hoja de Lata) y me dijo lo de siempre: “de mí se ha escrito tanto como se ha mentido.” “Pero esta es muy bonita, tiene ternura y dureza, y mucha y buena literatura”. No le gustó mi comentario pues desapareció al instante. Mientras tanto, yo volví a enfrascarme en las XIV jornadas de periodismo que organiza cada año la Asociación de Periodistas Europeos y que patrocina Coca-Cola, (¡qué haríamos sin esta bebida! Y ahora Montoro le quiere poner un impuesto: ¿es que no se da cuenta de que es la chispa de la vida?) En la comida, la presidenta del congreso de los diputados, Ana Pastor, nos soltó un discurso digno de festividad marista: “habéis perdido la brújula”, nos dijo a todos los periodistas, presentes y ausentes, y se quedó tan contenta. Detrás de ella, entre las cortinas, el ectoplasma de Durruti se reía mirándome a los ojos: “eso te pasa por quedarte a comer, tragón.” Mañana cantarán, pensé por las comidas y las cenas, “esta noche es nochebuena y mañana navidad, y nosotros nos iremos y no volveremos más.” Pero siempre vuelven, a pesar de que esa mentira causó cierto dolor en mi infancia. Ante tanta efeméride, espero que Durruti siga en el Ritz en 2017. Seguro que le convenzo de algo. Malgrattot, Bon Nadal!

by HojadeLata