Trece cuentos (1931-1963)

18,90€

Una monja ruborizada con las carantoñas de una joven pareja; una cuadrilla de jornaleros que se planta ante el amo; un grupo de presas republicanas en las cárceles de la posguerra o un matrimonio interracial en los Estados Unidos de la segregación, son algunos de los argumentos que desarrolla Luisa Carnés, la gran narradora olvidada del 27, en esta primera antología de sus relatos.

Tras su aclamada Tea Rooms, descubrimos ahora los cuentos de esta autora invisible, quizá la mejor narradora de su generación, en palabras de muchos. Relatos duros y emocionantes, como fue la vida de Luisa, en los que la mujer ocupa siempre un papel central: mujeres fuertes y decididas, sumisas y apocadas, madres coraje capaces de tomar como suyo al hijo ajeno, víctimas silenciosas o dignas e irreductibles.

Dividido en cuatro bloques temáticos —los relatos de la República, los de la guerra civil y la posguerra, los de temática mexicana y los de la actualidad internacional de la época— este volumen deja constancia de una autora que reclama a gritos un hueco en la historia de la literatura española.

Precio sin IVA: 18,17 €


PVP con IVA: 18,90 €


208 páginas

EAN: 978-84-16537-17-4 | IBIC: FC

Aquí puedes leer el cuento «La chivata»

Luisa_Carnes baja.resLuisa Carnés

(Madrid, 1905-México D.F., 1964) fue una novelista y periodista española, autora invisibilizada de la Generación del 27. Nació en el seno de una familia obrera en el madrileño barrio de Las Letras. A los once años entró a trabajar en un taller de sombrerería y en 1928 vio publicada su primera obra, Peregrinos de calvario, una colección de narraciones breves. De lo vivido en su nuevo trabajo como camarera en un salón de té saldría Tea Rooms. Mujeres obreras (1934), recibida calurosamente por la crítica, que destacó de ella su carácter innovador y su fuerza narrativa. De formación autodidacta, Carnés consiguió con esta novela una calurosa acogida por parte de la crítica y el público. Su carrera, como la de tantas otras, se vio truncada por el golpe militar del 18 de julio de 1936, que desencadenó la guerra civil.

Tras la derrota del bando republicano se exilió en México, donde murió prematuramente en el más completo de los olvidos para la historia de la literatura española. Luisa Carnés marchó al exilio con lo puesto, llevándose como único equipaje una cartera de piel que contenía su bien más preciado, sus relatos. Ochenta años después, verán por fin la luz en la antología Trece cuentos (1931-1963).

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